Introducción a las cámaras acuáticas

Hola, amigos. Hace días que estoy recibiendo peticiones para que hable de las cámaras acuáticas, ya que las vacaciones están a la vuelta de la esquina y muchos tenéis dudas sobre este tipo de cámaras. ¿Vale la pena comprarse una? Hoy lo descubrimos.

Bajo el agua

Primeramente, si te gusta la fotografía (si lees esto se supone que sí) y quieres pasar un rato divertido debajo del agua experimentando con la cámara, invertir en una cámara acuática es una buena idea. Hoy en día hay una amplia gama en el mercado, así que dependiendo de tu presupuesto puedes elegir la que más se ajuste a tus necesidades.

Ahora bien, si la vas a utilizar en tu piscina a la media hora es posible que te canses porque las oportunidades fotográficas son más bien de bajo interés, a no ser que tengas niños. Este tipo de cámara te funcionará si te vas de vacaciones a algún lugar donde puedas disfrutar de peces o coral, los destinos exóticos son ideales para esto. Puedes pasarte horas persiguiendo a los peces o intentando salir en la foto con ellos, aquí la cosa se vuelve mucho más interesante.

nikon coolpix s33 sumergible
Foto de nikonistas.com

Siempre contigo

Aparte, las cámaras acuáticas son muy útiles para los que practican deportes acuáticos como el surf, el kitsurf, etc. Los últimos modelos de smartphones ya son resistentes al agua, aunque no os recomiendo que arriesguéis demasiado sumergiéndolos muchas veces. Otra opción es la GoPro, una cámara todoterreno que os podéis llevar perfectamente en vuestras actividades acuáticas con su debida carcasa protectora.

Pero los que me pedís una cámara acuática asequible, os recomiendo la Nikon Coolpix S33, ideal para unas vacaciones en familia. Se trata de un aparato ligero y fácil de usar que da muy buenos resultados. Se puede sumergir hasta 10 m bajo el agua durante 60 minutos y puede también grabar vídeo. Su precio ronda los 130 euros.

Ampliaré el tema en próximos posts, hasta pronto.